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La paciencia como una actitud frente al sufrimiento inevitable
Daniel Vázquez Malabehar
En primer lugar, cuando hablamos de la paciencia como capacidad de padecer sin alterarnos podemos darnos cuenta de que la paciencia está ligada al sufrimiento, pero es importante advertir que la práctica de la paciencia no se trata de padecer innecesariamente sometiéndonos a los abusos y a la dominación de los demás, ni que nos volvamos masoquistas y adoptemos el sufrimiento y el dolor. Solo “Cuando no somos ya capaces de cambiar una situación… se nos plantea el reto de cambiarnos a nosotros mismos” [Frankl,1984 :41-42] Es decir, a pesar de nuestra situación podemos elegir sufrir con impaciencia o intentar sufrir con paciencia. La paciencia será una actitud que adoptemos frente al sufrimiento, concretamente una actitud de serenidad y de firmeza frente a las adversidades.
En segundo lugar, la paciencia como la capacidad de hacer cosas pesadas o minuciosas, nos sumerge en adoptar una actitud de calma frente a una actividad larga que no se resolverá rápidamente o que resulta difícil. La paciencia en este caso implica renunciar al deseo de velocidad, vivimos en un mundo acelerado “el hombre… corre y se afana con velocidad más y más acelerada” [Frankl, 1997 :181] por ello no soporta actividades minuciosas en las que la velocidad es más bien un obstáculo. Sólo cuando estas actividades están llenas de sentido podemos darles cara con una actitud de calma y sosiego.
En tercer lugar, la paciencia como un saber esperar. La vida no siempre nos dará lo que queremos cuando queremos, en muchas ocasiones el resultado que deseamos se retrasará y entonces podemos enfadarnos y frustrarnos o podemos elegir la actitud de esperar con paciencia. Lo cual implica vivir con tranquilidad y en ocasiones incluso con alegría mi presente, aun no tengo que el resultado que deseo, pero seguramente mi presente está lleno de tesoros que puedo disfrutar mientras llega esa consecuencia deseada.
Finalmente, los obstáculos para poder practicar la paciencia son la ira, el deseo de control, la rigidez, el no encontrar cosas valiosas en mi presente y por supuesto la falta de un sentido. Por otro lado, la valentía frente al sufrimiento, la esperanza, el amor y tener una misión en nuestras vidas nos pueden facilitar el poner el practica la paciencia.
Referencias
Frankl, V., Psicoterapia y Humanismo, Fondo de Cultura Económica, México, 1984
Frankl, V., Psicoanálisis y existencialismo, Fondo de Cultura Económica, México, 1997